
La pregunta incómoda de la semana: ¿Estás trabajando de verdad… o solo estás muy ocupado?
17 abril, 2026
Pregunta incómoda de la semana: Tu última receta: ¿la creaste, o la armaste con piezas que ya sabías que iban a gustar?
28 junio, 2026Te lanzo la pregunta incómoda de la semana:
¿Tu complejidad aporta… o te protege?
Frase de barra:
A veces no complicamos las cosas para mejorarlas, sino para justificarlas.
Muchas veces pensamos que cuanto más elaborado es un proceso, más profesional parece.
Más pasos. Más técnica. Más capas de explicación antes de servir algo tan simple como una bebida.
Y a veces sí, hace falta. Hay procesos que necesitan complejidad real.
Pero hay otra complejidad. Una que no nace de la necesidad, sino de la incomodidad de mostrar algo que parece simple.
Hace poco nos llegó un comentario sobre nuestra carta: que los cócteles no eran técnicos, que eran simples. Preguntamos si habían gustado. La respuesta fue que sí.
Y ahí está lo interesante. Porque detrás de esa supuesta simpleza hay más trabajo del que se ve.
En Bartolomé hemos desarrollado ocho licores propios. Nuestra Coctelera del Trópico usa solo destilados mexicanos, nuestros licores e ingredientes locales —no todos endémicos ni nativos, pero sí parte de lo que se consume y se vive en Yucatán—. Alguna licencia puntual con ingredientes menos comunes, pero muy pocas. Trabajamos con maceraciones, ahumados, tatemados, conservas, fermentados, maduraciones.
Nada de eso se ve a primera vista. No hay humo en la mesa ni una pinza emplatando con espuma. Pero el conocimiento y la técnica están ahí, debajo.
La diferencia es para qué los usamos.
No los usamos para que el cóctel parezca complejo. Los usamos para expresar un lugar. Para que quien bebe entienda dónde está sin necesidad de que se lo expliquemos durante cinco minutos.
Porque podríamos haber añadido un par de técnicas de las que están de moda. Ese comentario —”es muy simple”— no habría existido. Pero el cóctel tampoco habría sido mejor. Solo habría sido más difícil de criticar.
Y ahí está la trampa que nos jugamos sin darnos cuenta: confundimos complicar con mejorar.
A veces no complicamos las cosas para mejorarlas. Las complicamos para justificarlas. Para justificar el tiempo que llevamos en esto. Para justificar que sabemos más que quien tenemos delante. Para que nadie pueda llamar a nuestro trabajo “simple” o “desfasado”.
Y por ese miedo, muchos bartenders dejan de ser fieles a su estilo. Añaden lo que se espera en lugar de lo que querrían. No para mejorar la bebida, sino para blindarse de la crítica.
Para nosotros, trabajar con nuestro entorno no es una limitante. Es una oportunidad de expresarnos con lo que tenemos cerca.
La pregunta que me hago ahora, cuando noto que algo se está complicando, no es “¿qué le falta?”. Es otra:
¿Esta complejidad está al servicio de lo que quiero decir… o al servicio de cómo quiero que me vean?
La diferencia parece pequeña, pero lo cambia todo.
Cuando la intención manda, la técnica aparece como consecuencia y se queda donde tiene que estar: debajo, sosteniendo, sin pedir aplauso.
Cuando lo que manda es el miedo a parecer simple, empiezas a construir justificaciones.
Lo simple bien hecho tiene una cosa incómoda: te deja expuesto. Cualquiera puede mirarlo y decir si funciona o no. No hay tecnicismo de adorno detrás del que esconderse.
Por eso, muchas veces, no es la complejidad la que aporta. Es la complejidad la que protege.
Y si esta pregunta te incomoda, es buena señal. Significa que probablemente ya sabes, en algún sitio, qué parte de lo que haces está ahí por ti… y qué parte está ahí por el qué dirán.
👉 Si quieres recibir estas reflexiones en tu mail y no perderte ninguna puedes unirte aquí:
El Backstage de las Mezclas
Y si quieres llevar esto a tierra, a método y a práctica real, nos vemos en el aula:
Liquid Experience
Programa onine asisistodo de la idea al menú.
6 semanas con contenido online pregrabado y 3 directos con Javier Caballero
Empezamos 27 de julio
Especialidad en Creatividad Avanzada · De la idea al menú
📍 Miami · 24 y 25 de agoto – 10 plazas disponibles
📍 Monterrey · 21 y 22 de septiembre – 10 plazas disponibles
Cualquier consulta no dudes en ponerse en contacto
Nos leemos en el Backstage.
Explora. Crea. Evoluciona.
Nos leemos en el Backstage.
Explora. Crea. Evoluciona.
Nos leemos en el Backstage.
Explora. Crea. Evoluciona.




